Todo sobre el cierre contable y fiscal

Todo sobre el cierre contable y fiscal

Una vez llega el mes de enero, tanto autónomos, como profesionales independientes, empresarios y pymes, se enfrentan a la liquidación del cuarto trimestre. Además de esto, tienen que presentar el resumen anual. Con todo esto, se va a cerrar la contabilidad del ejercicio anterior.

Si estás en el momento de realizar tu cierre contable y fiscal, debes tener en mente que la mayor parte de autónomos, profesionales independientes y empresarios tributan en estimación directa. Esto quiere decir que tendrás que estar especialmente pendiente a cómo se llevan a cabo las reducciones, incentivos y deducciones.

En qué consiste el cierre contable

Para poder cerrar el periodo impositivo en el que se desarrolla una actividad, debemos calcular de forma global lo que se ha realizado durante todo ese año natural. Esto se va a dividir en dos fases:

  • Lo primero que tendrás que hacer es el cierre contable (es decir el documento que refleja la diferencia entre los ingresos y los gastos).
  • Posteriormente tendrás que calcular el resultado contable.

Con estos dos, podrás realizar el cierre fiscal.

¿Qué ingresos debe declarar un autónomo?

Para poder realizar el cierre contable de nuestra actividad, lo primero que debemos hacer es sumar todas las facturas de las ventas que hemos tenido durante el ejercicio. Por otro lado, tendremos que sumar los ingresos que vamos a declarar durante este ejercicio. Es decir debemos incluir:

  • Subvenciones.
  • Ayudas.
  • Ganancias.
  • Diferencia en el stock de materias respecto al año anterior.

Hablemos de la revisión de gastos

Una vez ya hayas comprobado tus ingresos, tendrás que revisar también tus gastos. Recuerda que en ambos casos tendrán que estar vinculados con la actividad económica que llevas a cabo (y también deberán estar justificados). También tendrás que incluir aquellos gastos que realizas de forma periódica (como la cuota de la seguridad social, los sueldos de tus trabajadores etc). Y también los gastos a consecuencia de la actividad que llevas a cabo. No te olvides de incluir:

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  • La contratación de servicios a terceros.
  • Gastos de gestoría y asesoría.
  • Bienes que se han adquirido a terceros para el desarrollo de la actividad.
  • Cuotas que corresponden a tu seguro médico, el de tus hijos o el de tu marido/mujer (esto cuenta con la limitación de 500€ por persona, o 1500€ en el caso de ser una persona con discapacidad).
  • Facturas de tus suministros.
  • Canon de franquiciado.
  • Gastos de formación y cursos (recuerda que siempre deben estar relacionados con tu actividad).
  • Si cuentas con gastos de atención a clientes y proveedores, podrás deducir el 1% de sus ingresos anuales.
  • Si eres una entidad pequeña (es decir, con un importe de cifra de negocios inferior a 10 millones de euros), podrás deducirte el 1% del total del saldo de deudores comerciales.
  • Si tributas por estimación directa simplificada, vas a poder deducirte el 5% de la diferencia entre gastos e ingresos (con un límite de 2000€).

Otra de las cosas que vas a poder deducirte son los gastos de personal y también los gastos derivados de la reparación y conservación de bienes.

Inversiones y amortizaciones de capital

Este va a ser el último punto que necesitarás rellenar para finalizar con tu cierre contable. De esta forma, revisarás las inversiones que has realizado durante el año (o los años anteriores). Gracias a esto, podrás deducirte la parte de la amortización que corresponda.

Una vez tengas todos los datos recopilados, será muy sencillo rellenarlo. Simplemente deberás restar a los ingresos, los gastos deducibles y las amortizaciones. Con esto, conseguiremos el rendimiento neto de nuestro negocio, consiguiendo el cierre contable.

Cierre fiscal

Una vez hemos conseguido el cierre contable, para conseguir el cierre fiscal, tendremos que tener en cuenta los gastos no deducibles, los incentivos, las reducciones y las deducciones.

Gastos fiscalmente no deducibles

Los gastos que no podemos deducirnos, se especifican en el artículo 15 de la ley de impuesto de sociedades. Los principales gastos no deducibles son:

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  • Multas, sanciones penales y administrativas y los gastos derivados de las actuaciones contrarias al ordenamiento jurídico.
  • Pérdidas de juego.
  • Donativos.
  • Gastos de servicios que corresponden a las operaciones que se realizan en “paraísos fiscales”.
  • Aportaciones a mutualidades de previsión social que sean del propio empresario o profesional independiente.

Incentivos fiscales

Estos tienen una relación directa con las amortizaciones, se pueden aplicar en determinados casos. Los supuestos de libertad de amortización, vas a poder encontrarlos en el artículo 12,3 de la ley del impuesto de sociedades. Estos serían aplicables a:

  • Inversiones pendientes de amortización.
  • Entidades de dimensión reducida (es decir, las que tienen un volumen de negocio inferior a 10 millones).
  • Inversiones en I+D.
  • Exportaciones agrarias.
  • Inversiones de menos de 300€/u.

Es fundamental que tengas en cuenta que la aplicación de estos incentivos, es el adelanto de una serie de gastos. Es decir, Hacienda, te permite de anticipes un gasto que posteriormente vas a tener. A cambio de hacer esto, una vez incurras en ese gasto, no lo podrás volver a deducir.

Reducciones fiscales

Gracias a las reducciones, vas a poder aminorar el rendimiento de tu actividad económica. No obstante, para poder aplicarlas, vas a tener que cumplir con determinados requisitos:

  • Deducciones por el inicio de la actividad económica (para ello, no podrás haber ejercido tu actividad durante el año anterior a la fecha del inicio de la nueva actividad).
  • Reducciones para los autónomos económicamente dependientes y/o con un único cliente. En este caso, el cliente no podrá estar vinculado, y el conjunto de los gastos no podrá superar el 30% de los rendimientos íntegros.

Podrás aplicar los mismos requisitos en el caso de que tus ingresos no superen los 12.000€ al año. También podrás realizar deducciones para los ingresos generados en un periodo superior a dos años (pero que se puedan computar en un mismo periodo impositivo).

Deducciones

Otra de las cosas que debes saber es que determinadas inversiones, van a generar el derecho a una deducción. Para poder optar a ello, tendrás que cumplir con una serie de requisitos (estos vienen especificados en la ley de impuesto de sociedades).

  • Podrás tener una deducción del 8-42% por actividades que correspondan a la investigación, desarrollo e investigación tecnológica.
  • Contarás con una deducción del 15-20% para inversiones en producción cinematográfica, series audiovisuales y espectáculos en vivo.
  • Podrás contar con una deducción de 3.000€/año o del 50% en la prestación por desempleo.
  • Puedes solicitar la deducción de entre 9.000-12.000€/año, a causa de la creación de empleo para trabajadores con discapacidad.

Una vez hayas dado todos estos pasos, habrás conseguido cerrar el periodo impositivo contable y fiscal.

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